Como todos sabéis unos meses atrás la dirección de la empresa Lidl nos mostró su interés en negociar un convenio de empresa, ya que según nos informaron ellos mismos, tienen un ambicioso plan de expansión y para ello era importante homogeneizar las condiciones laborales de aplicación en la empresa, además de poder tener interlocución a nivel estatal, ya que su presencia en nuestro país es cada vez más importante.
Todos y todas habéis tenido información puntual del inicio de las negociaciones y de nuestras propuestas y reivindicaciones en la mesa.
Todas ellas más que razonables siempre con el objetivo de mejorar las condiciones de la mayoría de la plantilla a través de la homogeneización de las condiciones laborales.
Además de suponer estas negociaciones el inicio de lo que nosotros considerábamos un nuevo modelo en las relaciones laborales, que sin quitar autonomía a los representantes de los trabajadores en su territorio, íbamos a poder complementarlo con la interlocución estatal, coordinando el trabajo de todos nosotros para ser más efectivos en la defensa de los trabajadores.
Pero vamos de sorpresa en sorpresa. La primera es cuando la dirección rompe las negociaciones por medio de un comunicado interno de la empresa sin más explicaciones, diciendo que “se han estancado las negociaciones”.
Desde UGT ya dijimos a la empresa que la mesa negociadora, que representa al conjunto de los trabajadores y trabajadoras de la empresa, se merecía más respeto que la comunicación de su ruptura por un mero comunicado y que una negociación requiere de más cintura y un baño de realidad.
La segunda sorpresa ha sido la firma de un acuerdo en Euskadi. Con ese acuerdo nos surgen muchas dudas.
¿Esto es lo que la empresa entiende por homogeneizar las condiciones?
¿Es que los trabajadores de Euskadi son de primera y el resto de segunda?
¿El modelo de relaciones laborales que quiere la empresa es el que marca ELA en Euskadi, que en vez de defender sus propuestas en la mesa y así defender al conjunto de trabajadores/as, las defienden amenazando con huelga sin ni siquiera iniciar una negociación?
¿Ese es el idioma que entiende la empresa?
Desde luego nosotros creímos en el proyecto que iniciamos porque valoramos que hubiera sido muy positivo para el conjunto de la plantilla, pero vistas las actuaciones de la empresa dudamos mucho que ellos también lo vean así.
Su actuación es lo contrario de lo que estaban contando en la mesa negociadora. Ante este nuevo escenario no nos queda otra opción que exigir el cumplimiento íntegro de los convenios provinciales.
Para finalizar sólo deciros que a la vista de lo ocurrido, al menos ha quedado claro un aspecto, que si la empresa en algún momento pretendiera retomar las negociaciones en la mesa estatal, ya tenemos claro sobre qué base las iniciaremos.
