De improvisación es la única forma de calificar la última ocurrencia surgida del
Consejo de Ministros del pasado viernes. El Gobierno del PP ha anunciado la
utilización de parados subsidiados en la recuperación de zonas afectadas por los
incendios dejando en clara evidencia dos cosas: su ignorancia en lo que al
sector forestal respecta y su falta de respeto a la figura del parado, buscando
criminalizarlo por su situación laboral. El Gobierno de Rajoy demuestra con tal
medida una alarmante falta de sensibilidad tanto en cuestiones sociales como en
materia forestal y medioambiental.
La
Administración pretende distraer la atención de los ciudadanos sobre la política
de recortes llevada a cabo por el PP en las Comunidades Autónomas en las que
gobierna en los servicios de prevención y extinción de incendios, que ha actuado
como material incendiario en la campaña de este año y ha provocado la peor
temporada de incendios de la última década, con más de 170.000 hectáreas
quemadas y diez vidas segadas. Una política de recortes que ha dejado al
descubierto unos servicios de prevención y extinción de incendios deficitarios,
carentes de los medios y los profesionales necesarios. Una política de recortes
que responsabiliza subsidiariamente a las Administraciones del PP por las cifras
arrojadas por la campaña de incendios de este año.
La
prevención y extinción de incendios ha estado en el centro de la diana de las
políticas restrictivas del PP. Un ejemplo de sangrante actualidad es el ERE
planteado por el Gobierno de Castilla La Mancha, que afecta a 685 trabajadores
(aparte de más de 400 despedidos ya) de la empresa pública GEACAM, que se ocupa
de estos menesteres. Todo ello en una campaña de incendios que aun no ha
terminado y que ha sido especialmente devastadora en la región.
Lo más
sangrante es que a pesar del alto índice de paro existente, desde la
Administración central, en vez de reforzar los servicios de prevención y
extinción de incendios con trabajadores profesionales a los que ofrecer
estabilidad, pretendan utilizar parados para dichos menesteres, carentes
profesionalidad y de formación para desarrollar su labor.
La
política que pretende llevar a cabo el Gobierno del PP destapa su intención de
desprofesionalizar el sector, propiciando con los recortes el despido de los
trabajadores profesionales para que sus puestos de trabajo sean ocupados por
parados sin formación. Este Real Decreto Ley, aparte de que puede significar el
abaratamiento de unos salarios ya de por si bajos, puede abocar al cierre a las
empresas forestales que se dedican expresamente a estas tareas, enviando así a
más gente al paro. Se puede dar incluso lugar a la incongruencia de que
profesionales del sector sean despedidos por los recortes y con este RDL puedan
volver a ser seleccionados para realizar esas mismas labores como parados
subsidiados.
Desde
FITAG-UGT consideramos que esta medida significa un acoso a las personas paradas
y una desprofesionalización del sector forestal, por lo que queremos trasladar
nuestro más rotundo rechazo a lo que significa y a sus consecuencias. No deja de
sorprendernos que el Gobierno lleve a cabo iniciativas que, como en el caso de
este RDL, en lugar de crear empleo lo destruyen. No sólo estamos en desacuerdo
con el contenido de esta medida, sino con la forma en la que se ha concretado,
por imposición sin contar con los sindicatos y las empresas del sector,
demostrando un desprecio absoluto por el diálogo social.
Desde nuestra Federación, a través del responsable del Sector Forestal, Antonio Gómez, hacemos un llamamiento al Gobierno del PP a que recapacite, de marcha atrás a los recortes en el sector, suprima el RDL y apueste por una política forestal profesional que genere empleo en lugar de destruirlo y repercuta en beneficios medioambientales.
Desde nuestra Federación, a través del responsable del Sector Forestal, Antonio Gómez, hacemos un llamamiento al Gobierno del PP a que recapacite, de marcha atrás a los recortes en el sector, suprima el RDL y apueste por una política forestal profesional que genere empleo en lugar de destruirlo y repercuta en beneficios medioambientales.
