Bruselas
y Madrid negocian a toda velocidad las "reformas" anunciadas por el
ministro de Economía la semana pasada y que el Gobierno avanzará parcialmente
en los Presupuestos para 2.013. Los hombres de negro`' ya mandan y dictan al
Gobierno de Rajoy por donde tiene que ir, pero hay un pacto: Rajoy consigue
anunciar las medidas antes como reformas para que no se le puede acusar de
tragar con condiciones al rescate y Bruselas pondrá en marcha un mecanismo
provisional, una línea de crédito preventiva.
Hay
unanimidad en toda Europa: la situación económica de España es crítica y no
hacer nada implicaría la ruptura del euro. Este verano se fraguó una unanimidad
política: salvemos a España y salvemos al euro. Pero había que diseñar los
mecanismos económicos y políticos. El Banco Central Europeo fue el primero en
actuar al anunciar que compraría de forma ilimitada deuda de países en apuros
si estos solicitaban ayuda pública y oficialmente al fondo de rescate europeo
(MEDE) y se han ido quemando etapas. Políticamente la opción que se da a Rajoy
le “salva un poco la cara”, en opinión
de analistas financieros consultados por ELPLURAL.COM, el coste para los ciudadanos
será el mismo: pérdida de poder adquisitivo, menos y peor atención sanitaria,
peor educación pública, más paro y más sufrimiento.
Merkel y Rajoy necesitan
un paréntesis
La
todo poderosa canciller alemana Angela Merkel, necesita un paréntesis porque
prácticamente cada mes ha tenido que someterse a una votación en el Parlamento
alemán sobre la crisis europea. Para los ciudadanos alemanes esas votaciones se
traducen en un mensaje muy simple: otra vez tenemos que sacar la cartera para
pagar el despilfarro del Sur. Merkel ha sufrido durísimas derrotas electorales
en los “Land” o estados federales (el equivalente a nuestras elecciones
autonómicas), entra ahora en precampaña electoral general y no quiere, ni por
asomo, llevar a su Parlamento una votación sobre el rescate de España o Italia.
Y en agosto se lo dijo al primer ministro italiano, Mario Monti, a quien le
pidió expresamente que retrasara la petición de rescate.
Rajoy
necesita imperiosamente, le va la vida en ello, que nadie le pueda acusar de
ser el Presidente de España que humilló al país pidiendo un rescate. Y como a
Merkel ahora tampoco le interesa que se hable de “rescate español”, han
encontrado una vía de acuerdo: Se negocian antes los ajustes y recortes, se
permite a Rajoy venderlos como “reformas” de iniciativa propia para reducir el
déficit y modernizar España y con esto se consigue ganar tiempo.
Plan en tres fases
Rajoy
llevó la prima de riesgo española por encima de los 500 puntos básicos durante
tres meses, lo que abocaba al país a la bancarrota. Así que para evitar la
quiebra de España y el quebranto del euro, sobre la marcha y a golpes de
situaciones agónicas, se fue perfilando la estrategia que ya no se puede
disimular y cuyos trazos son:
1.- El Banco Central
Europeo anuncia que comprará deuda de España en el mercado secundario. La prima de riesgo baja y aunque sigue
en niveles muy alarmantes (por encima del último año de Zapatero), el ‘enfermo
español’ pasa de estar clínicamente muerto a que de nuevo le lata el corazón.
2.- Comienzan las
negociaciones con los hombres de negro: Rajoy acepta más ajustes porque el BCE dejó claro que la compra de
deuda del país que lo pida ira sujeta a una “estricta condicionalidad”, pero consigue que le permitan vender
los recortes antes de cualquier
solicitud de ayuda y como una decisión propia, de soberanía nacional. El
objetivo de Moncloa es convencer a la opinión pública de que las ‘reformas’ se
hacen por necesidad y por convencimiento y no a cambio del rescate. El objetivo
de Rajoy poder negar en el Parlamento que ha pedido el rescate y que le han
puesto condiciones a cambio.
3.- El Mecanismo de
Estabilidad Europeo (MEDE), es decir la caja donde los países ricos del euro
ponen el dinero para ayudar a los países que tienen problemas, anuncia que esa
hucha se aumentará a los dos billones de euros, una cantidad gigantesca. Es un mensaje a los mercados y
especuladores financieros: tenemos dinero para resistir los ataques.
4.- Se ofrecerá a España
un paso previo al rescate y se pondrá a disposición del Gobierno una línea de
crédito “preventiva” que Rajoy podrá utilizar o no en un momento dado. Mercados e inversores consideran que
España no aguanta sin pedir el rescate, pero los mandatarios europeos creen que
con este anuncio se calmarán durante unos meses, no es rescate propiamente
dicho pero los especuladores saben que el Gobierno español tiene un flotador. Y
además Merkel gana tiempo.
Conclusión: Esta semana tendremos encima de la
mesa más
recortes y más sufrimiento, pero el Gobierno de Rajoy negará que
sean impuestos por Bruselas a cambio del rescate. Dirá que son ‘reformas’ imprescindibles para acabar con el
despilfarro socialista. El PP y su
prensa amiga siempre se olvidan de que en Valencia, en Murcia o en Madrid
llevan ellos gobernando 20 años.
