martes, 17 de marzo de 2015

Fundación psicología sin fronteras

Un poco de historia
A mediados de los 90 un grupo de psicólogos tomaron la iniciativa de crear una ONG de Cooperación al Desarrollo. Esta idea surge espontáneamente y de forma independiente en País Vasco cuyo objetivo principal es proporcionar asistencia psicosocial en situaciones de discriminación o vulnerabilidad, a la par se crea en Valencia con objetivos, casi idénticos, consistentes en aportar asistencia psicológica a personas que pertenecen a poblaciones o grupos marginados social, económica o culturalmente, a poblaciones afectadas por cataclismos, accidentes colectivos, situaciones beligerantes o sociales de significativa gravedad, así como a aquellos grupos que requieran una actuación especializada en el ámbito de la Psicología sin ninguna discriminación por etnia sexo , religión, filosofía o inclinación política. También se crea en Navarra, muy directamente relacionado con la catástrofe natural del camping de Biescas que sacudió las conciencias de muchos y que, aun hoy, seguimos recordando, en la cual muchos psicólogos se movilizaron para dar una respuesta de apoyo y solidaridad con las víctimas.
Luego, y con el tiempo, fueron sumándose otras voluntades y organizaciones que enriquecieron el proyecto de construcción conjunta. Las últimas en sumarse fueron Madrid, Asturias y Albacete. En la actualidad, conformamos una red de PSF en España (País Vasco, Valencia, Navarra, Asturias, Albacete, Madrid, Cataluña y Castilla-La Mancha) y en Argentina (San Luis, Santa Fe, Córdoba y Mendoza) que trabajamos conjuntamente, coordinando esfuerzos, compartiendo ideas y creando un futuro prometedor para el mundo de la Solidaridad en cualquier contexto, cercano e internacional. Es por ello que, desde la universalidad de los derechos humanos, desde la asunción de la historicidad crítica, la intolerancia con lo intolerable o la confrontación con la propia responsabilidad ética y política, comenzó a caminar este proyecto hasta convertirse en la realidad que es hoy por hoy.

Nuestros Principios de Actuación
El Principio General de actuación del que partirán los demás es que tanto los problemas o desigualdades sociales como las intervenciones que se lleven a cabo, se afrontarán desde una óptica solidaria.
Los Psicólogos Sin Fronteras aportan su ayuda a las poblaciones en situación precaria que sufran exclusión social, económica o cultural, y allí donde se de una situación social de significativa gravedad que requiera una intervención especializada del ámbito de la Psicología. Así como, a las victimas de catástrofes de origen natural o humano, de situaciones de beligerancia, sin ninguna discriminación de raza, sexo, religión, filosofía o política.
Al actuar en la más estricta neutralidad e imparcialidad, los PSF-M reivindican en nombre de los derechos humanos (según declaración ONU) y del derecho a asistencia humanitaria, la libertad plena y entera en el ejercicio de sus funciones. 
Se comprometen a respetar los principios deontológicos de su profesión y a mantener una total independencia de todo poder, así como de toda fuerza política económica o religiosa.
Voluntarios, miden los riesgos y peligros de las misiones que cumplen y no reclamarán para ellos o para sus allegados compensación alguna salvo la que la Asociación acuerde proporcionarles (a excepción de lo regulado por la ley de voluntariado 6/96, como derechos del voluntario) 
Otros principios que puedan aprobarse posteriormente por la Asamblea, así como las posibles adhesiones a códigos de conducta ética que puedan aprobarse y suscribirse
Consideramos, como fundamentales, los aspectos estructurales, sociales, colectivos o globales en la explicación de las desigualdades, sin perjuicio de que las intervenciones que se desarrollen se puedan realizar en un plano individual.
  •  Pese a que muchas veces, solo se podrá actuar sobre las situaciones de desigualdad desde una perspectiva asistencial, trataremos de concebirlos y explicarlos desde ópticas globales, comprometidas críticas, autocríticas y constructivas. La diferencia entre una intervención asistencial frente a solidaria encuentra aquí su sentido.
Creemos que, ponernos en el lugar de los afectados o de las personas sobre las que vamos a intervenir, nos ayudará a comprender su situación y, de esta forma, partir del encuentro entre personas.
Defendemos que cualquier persona sea cual sea su situación es, por encima de todo, persona y como tal merece ser tratada.
Partimos de la firme creencia de que las diferencias de cualquier tipo no son elementos en sí mismos problemáticos, sino que también nos proporcionan oportunidades para aprender de nuevas realidades y situaciones.
Apostamos por la democracia, la pluralidad y la apertura organizativa. Apostamos por la austeridad organizativa limitando al máximo gastos burocráticos. Creemos en una Organización horizontal, flexible, en las que cada miembro es una potencialidad valida y que aporta al conjunto. El pluralismo y la democracia serán nuestros principios de actuación en esta materia .
Apostamos por el desarrollo del tejido social allá donde intervengamos, las decisiones deben ser compartidas y consensuadas, las personas con las que trabajamos tienen mucho que aportar a este respecto. 
Apoyamos dinámicas participativas y acciones de intervención desarrolladas desde otros países, mas que limitarnos a enviar cooperantes.
Nos comprometemos a respetar y fomentar en nuestras comunicaciones la dignidad de las personas o colectivos con los que trabajamos evitando el uso de imágenes que puedan herir a personas.
Apostamos por el compromiso, por la acción, por el cambio social a través de la acción, por la denuncia, por la acción con sentido, y siempre a largo plazo.
Queremos crear redes, romper el aislamiento, aunar identidades e iniciativas, en definitiva enriquecernos.
Potenciar los recursos, trabajando con distintos colectivos sociales y con distintos grupos de edad.
Considerar el voluntariado como una opción de vida que debe cambiar a la persona y su entorno, un voluntariado crítico y comprometido, que se plantee las causas, que se guié por el "piensa globalmente y actúa localmente". Apostamos por la diferenciación entre voluntariado y profesión. Siendo especialmente cuidadosos en aquellos casos en que se desarrollen acciones de voluntariado profesional.
Creemos en una acción social que parta de las potencialidades del sujeto y no de sus carencias, que no espere a los problemas sino que se vaya a ellos, partimos de considerar que toda conducta es adaptativa en el entorno en el que se desarrolla.
Dirigimos nuestros esfuerzos especialmente a la exclusión social, a la sensibilización, acercar a la población los problemas de las minorías, acortando, así, las distancias.
Apoyamos a otros movimientos que tengan como suyos, nuestros objetivos, y cuya forma de intervención no agreda de forma alguna nuestros principios.