miércoles, 5 de diciembre de 2012

AUMENTA EL PARO Y DESCIENDE LA CONTRATACIÓN: LA CONSTATACIÓN DEL FRACASO DEL GOBIERNO


UN AÑO MARCADO POR LOS RECORTES Y EL AUMENTO DEL PARO



El tercer peor noviembre de la serie histórica ahonda aún más en la crisis: en 9 de los 11 meses transcurridos de 2012 ha subido el paro.

Los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social referidos a noviembre de 2012 sitúan el número de desempleados en la Comunidad de Madrid en 553.762 personas con un incremento en el pasado mes de  4.408 desempleados más, lo que representa un aumento porcentual del 0,8%.

Madrid suma otro mes con los datos del paro al alza de tal modo que en 2012 el paro ha aumentado en 9 de los 11 meses del año en la Región.

Por sectores, en la Comunidad ha seguido subiendo el paro en todos ellos. Especialmente significativa es la subida de la Construcción (933 parados más), que sigue sin tocar fondo.

El resto se lo llevan el débil sector de Servicios (2.864 más), Industria (278), Agricultura (160) y el sector sin empleo anterior (173).

Estas abultadas subidas de las personas en paro en la Comunidad de Madrid nos retrotraen a las peores épocas de la crisis económica que se inició en 2008.

Efectivamente, el mes de noviembre, que en los dos últimos años había resultado favorable para el empleo con sendas bajadas, registra esta vez el tercer peor dato de la serie, solo superado por los de 2008 y 2009: parece que volvemos a una fase aguda de destrucción de empleo.

Conviene echar la vista atrás hasta la aprobación de la reforma laboral del PP de Mariano Rajoy: desde febrero hasta la fecha el paro ha subido en Madrid en más de 25.000 personas.

En cuanto a la contratación, una de las razones que supuestamente impulsaban la reforma, ésta se ha desplomado en nuestra Comunidad Autónoma: en los últimos doce meses se han firmado 13.747 contratos menos (un 9.18% de descenso).

Como venimos comprobando desde ya hace mucho tiempo, el efecto continuado de las políticas neoliberales aplicadas durante años en nuestra región ha llevado a que en ella las diferencias entre los que más y los que menos tiene se acentúen más que en el resto de España.

En efecto, los peores datos, los referidos a las personas que están en peor situación, son mes tras mes peores que los del conjunto del Estado.

En concreto, las personas paradas que no tienen ya ningún tipo de prestación suponen en Madrid más de cinco puntos porcentuales por encima del conjunto del país: en nuestra región son ya 246.289, un 44.48% (en España, el 39.08%).

También son malas las cifras de afiliación a la Seguridad Social. La Comunidad de Madrid ha vivido un nuevo mes de descenso, con una pérdida de 4.907 afiliados en el mes de noviembre, (un 0.18% menos).

Además, continúa el descenso en términos interanuales. Hay 77.504 afiliados menos de media en Madrid que hace doce meses.


UN AÑO NEFASTO DE RECORTES Y MÁS PARO

En este sentido, este año, el 2012, a la espera de lo que ocurra en diciembre,  lo podemos  calificar de nefasto en el terreno laboral y también en lo relativo a la situación económica y social.

Un año que se inició con la aprobación y puesta en marcha de una reforma laboral que rompe con los equilibrios básicos de las relaciones laborales que, desde la transición democrática, han permitido un gran progreso experimentado en nuestro país.

Podemos decir, con los resultados sobre la mesa, que la reforma laboral del Gobierno del Sr Rajoy, no sólo ha fracasado, sino que, de no corregirse, va a ser un grave impedimento para salir de esta larga crisis.

También hay que hablar de los recortes, de unas políticas de ajuste aplicadas hasta las últimas consecuencias, de manera obsesiva por el Partido Popular y que están empobreciendo de manera irresponsable al conjunto de la población.

Y es que, a falta de resultados económicos, se insiste en la aplicación ciega de un catecismo, el del liberalismo económico, que pasa por duros recortes que afectan a las rentas de los ciudadanos y que, aprovechando la coyuntura y el miedo, recorta también derechos civiles.

El año 2013, que en pocas semanas comienza, podrá estar marcado, a lo largo de sus meses, por la persistencia en los errores o por la búsqueda de fórmulas que, como en otros países de referencia, están orientadas hacia la senda del crecimiento económico y, también, del progreso social.