UGT no entiende el temor del Gobierno a
convocar un referéndum si tan seguros están tanto el Ejecutivo como el Partido
Popular de que con las medidas de recorte están siguiendo el camino correcto y
nuestro país está más cerca del final del túnel.
El
sindicato considera comprensible que les resulte incómoda, pero inevitable la
mención a Grecia y al hecho de que finalmente en ese país no se consultó al
pueblo sobre las medidas que puso en marcha su Gobierno. Sin embargo, el sindicato
está planteando una opción política como es la del referéndum, ligada
directamente a los recortes laborales, sociales y económicos que están
padeciendo los ciudadanos, mientras que el Ejecutivo habla de la situación
económica de Grecia, a la que ese país llega también por las mismas políticas
que se están practicando en España. ¿Será que el Gobierno es consciente de que
nos llevan a la misma situación que están viviendo los griegos?
UGT recuerda que la consulta al pueblo es
una muestra de normalidad democrática, máxime si tenemos en cuenta, además, que
estas medidas son contrarias a las que figuraban en el programa con el que el
Gobierno ganó elecciones el 20 de noviembre de 2011.
Convocar
un referéndum no es hecho insólito. En 1986 lo hizo Felipe González, con 202
diputados (una mayoría absoluta más amplia que la que tiene hoy el Partido
Popular en el gobierno) para que el pueblo español decidiera sobre un tema que
era contrario a lo dicho en su programa electoral, la entrada de este país en
la OTAN. Asimismo, Merkel invoca, una y otra vez, la opinión del pueblo y el
deber que tiene de tener en cuenta su opinión para rechazar la compra de deuda
por parte del Banco Central Europeo. ¿La opinión del pueblo español no vale lo
mismo para nuestro Gobierno que la del alemán para su canciller?
Para
UGT,
un referéndum no solo aportaría confianza en el presente y en el futuro, sino
que reforzaría la convivencia ciudadana. La reticencia a convocarlo puede ser
una muestra de falta de confianza en los propios argumentos que esgrime el
Gobierno.
